
Cita bíblica
Romanos 7:7- 25 y Romanos 8:16
Bosquejo
Hemos aprendido que hemos sido justificados por Dios, mediante la fe y esto ha sido por gracia, no por obras. Y que la ley es buena y justa. Fue dada por Dios para que nos diéramos cuenta de que hacíamos lo malo y que eso nos separaba de Dios. Y por más que quisiéramos hacer lo bueno, no podíamos. El pecado que está dentro de nosotros nos hacía hacer lo malo.
Nuestro ser tiene 3 partes: espíritu, alma y cuerpo. Nuestro espíritu ama la ley de Dios. pero no podemos dejar de pecar porque nuestro cuerpo es débil para obedecerla. Por eso Pablo dice: ¡Pobre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo, que me hace pecar y me separa de Dios? ¡Le doy gracias a Dios, porque sé que Jesucristo me ha librado!
Ahora que estamos en Cristo Jesús ya no hay un castigo para nosotros porque la ley del Espíritu de vida nos ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Jesús tomó nuestro lugar e hizo lo que la ley no podía, condenar al pecado y ahora ya no vivimos de acuerdo con nuestra carne (deseos de hacer lo malo) sino conforme a nuestro Espíritu.
Los que andan en la carne, sin controlar sus malos deseos solo piensan en hacer lo malo, y eso los mantiene separados de Dios. Pero los que viven obedeciendo al Espíritu sólo piensan en hacer lo que el Espíritu desea y eso trae vida y paz. Nosotros vivimos según el Espíritu. Nuestro cuerpo en verdad está muerto por culpa del pecado y nuestro Espíritu vive a causa de la justicia (somos declarados incocentes). Luego Dios dará vida a nuestros cuerpos mortales como a Jesús lo resucitó.
Ya no estamos obligados a vivir en la carne, de acuerdo a nuestros malos deseos. Ahora somos hijos de Dios, guiados por el Espíritu Santo, que no nos esclaviza ni nos hace tener miedo sino que nos permite llamar a Dios: "Abba Padre". El Espíritu nos asegura que somos hijos de Dios y coherederos con Jesús.
Temas
Estamos en Cristo Jesús y no hay castigo para nosotros.
La ley del Espíritu de vida nos ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
Ya no vivimos de acuerdo a nuestra carne sino conforme a nuestra Espíritu.
Somos guiados por el Espíritu, hijos de Dios y coherederos con Jesús.
Memorizar
Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.
Romanos 8:14
Verdad
¿Cómo podemos llamar a Dios ahora que tenemos su Espíritu?
Ejercicios
- Estoy en Cristo Jesús y ya no hay castigo para mí.
- Dios me ha librado del pecado y de la muerte.
- Ya no vivo conforme a la carne sino al Espíritu.
- Soy hijo de Dios y coheredero con Jesús.
Preguntas
- ¿De qué ley hemos sido librados?
- ¿En qué piensan los que andan en la carne?
- ¿Qué podemos hacer para vivir en el Espíritu?
- ¿Cómo podemos llamar a Dios ahora que tenemos su Espíritu?
Historia
Por eso, ____________, ya no estamos ____________ a vivir de acuerdo con nuestros propios ____________. 13 Si ustedes viven de acuerdo a esos deseos, ____________ para siempre; pero si por medio del ____________ Santo ponen fin a esos malos deseos, tendrán vida ____________. 14 Todos los que viven en ____________ al Espíritu de Dios, son hijos de Dios. 15 Porque el Espíritu que Dios les ha dado no los ____________ ni les hace tener ____________. Por el contrario, el Espíritu nos convierte en ____________ de Dios y nos permite llamar a Dios: «¡Papá!»
Romanos 8:12 (Traducción en Lenguaje Actual)
Pupiletras
V O A H T S H E R M A N O S J C E I R J F N F Y I E S O A G A J U M I E D O J J G R W A Y O V A A G U C U V S E Y W O S O K N K D Q W O O S Q L R E D E N H T V D B B P M W J T S G T C E A T F E I W O O C J C R E G N L K D R N C R D D T L I R O L B I I I K Z I Y E L A H N L C E T P X G I R B S X V L A F N U L X N B O A G E D I C J C Q I J F E T V N L O A Z H I S D J N Q M B X N Y S Q A A Y
