349 — Pablo llega a Roma

Pupiletras

Pablo llega a Roma

Cita bíblica

Hechos 28:1-31

Bosquejo

Una vez que Pablo y las 276 personas que habían naufragado estuvieron sanos y salvos en la costa, se enteraron de que estaban en la isla de Malta. Los habitantes de la isla eran muy amables y como hacía frío y llovía, encendieron una fogata en la costa para darles la bienvenida. Mientras Pablo colocaba un manojo de ramas en el fuego, una serpiente venenosa, atraída por el calor, lo mordió en la mano. Aquellos que vieron la serpiente colgando de la mano se dijeron los unos a los otros: –¡Un asesino, sin duda! Aunque Pablo ha escapado del mar, la justicia no le permitirá que viva. Pablo arrojó la serpiente al fuego y no fue dañado. Al ver que Pablo no se hinchó ni cayó muerto repentinamente, los lugareños decidieron que era un dios. Publio, el oficial en jefe de la isla, recibió a las víctimas del naufragio y les proveyó lo que necesitaban por tres días. El padre de Publio estaba enfermo con fiebre y disentería. Pablo oró, colocó sus manos sobre él y el hombre se curó. Otros enfermos fueron llevados ante Pablo y él también los curó. Tres meses después del naufragio, zarparon en otro barco que había pasado el invierno en la isla. Se detuvieron en Siracusa por tres días y luego navegaron a través de Regio. Un día más tarde, comenzó a soplar un viento sur, por lo que navegaron hacia arriba por la costa hacia Puteoli. En Puteoli, Pablo encontró algunos cristianos que lo invitaron a pasar una semana con ellos. Desde allí, siguieron su camino hacia el norte, hacia Roma. Los cristianos de Roma se habían enterado de que ellos estaban en camino y viajaron para encontrarse con Pablo en el Foro de la Vía Apia. Otros se encontraron con Pablo en Las Tres Tabernas. Cuando Pablo los vio, se sintió incentivado y agradeció a Dios. Cuando Pablo llegó a Roma, se le permitió tener su propia vivienda privada, aunque era custodiado por un soldado. Tres días después de la llegada de Pablo, él llamó a los líderes judíos locales y les dijo: –Hermanos, fui arrestado en Jerusalén aunque no había hecho nada malo. Los romanos me juzgaron y querían liberarme, pero los líderes judíos protestaron y tuve que apelar al César. Estoy encadenado porque creo que el Mesías ya ha venido. Los líderes judíos de Roma no se habían enterado del caso de Pablo. –Este movimiento ha sido denunciado en todas partes –dijeron ellos–, pero queremos escuchar lo que tú crees. Un gran número de personas fueron a la casa de Pablo. Él les explicó sobre el Reino de Dios e intentó persuadirlos sobre Jesús citando las Escrituras. Usando la ley de Moisés y los libros de los profetas, les habló desde la mañana hasta la noche. Algunos fueron persuadidos por las cosas que dijo, pero otros no lo creyeron. –Quiero que sepan que esta salvación de Dios también ha sido ofrecida a los gentiles y ellos la aceptarán –les dijo Pablo. Durante los próximos dos años, Pablo vivió en Roma a su manera. Recibía a todos los que lo visitaban, enseñando audazmente sobre el Señor Jesucristo. Nadie trató de detenerlo.

Temas

Dios nos guía en todos nuestros caminos. Dios es nuestro guardados y guarda nuestra salida y entrada.

Memorizar

Jehová te guardará de todo mal; Él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre. Salmos 121: 7-8

Verdad

Dios nos guía y guarda de todo mal.

Ejercicios

  • Ningún mal toca mi cuerpo.
  • Soy libre de toda enfermedad.
  • Dios me guía en todos mis caminos.
  • Jehová me guarda de todo mal.

Preguntas

  1. ¿Cómo fueron recibidos Pablo y los demás por los habitantes de la Isla?
  2. ¿Qué hizo Pablo cuando la serpiente le mordió la mano?
  3. ¿Qué pensaron los habitantes de la isla que era Pablo al ver que la serpiente no le hizo daño?
  4. ¿Qué hizo Pablo los dos años que se quedó en Roma?

Historia

Estando ya a salvo, supimos que la isla se llamaba ____________. 2 Y los naturales nos trataron con no poca ____________; porque encendiendo un fuego, nos recibieron a todos, a causa de la ____________ que caía, y del frío. 3 Entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego; y una ____________, huyendo del calor, se le prendió en la mano. 4 Cuando los ____________ vieron la víbora colgando de su mano, se decían unos a otros: Ciertamente este hombre es ____________, a quien, escapado del mar, la ____________ no deja vivir. 5 Pero él, sacudiendo la víbora en el ____________, ningún daño padeció. 6 Ellos estaban esperando que él se hinchase, o cayese muerto de repente; mas habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, ____________ de parecer y dijeron que era un ____________.

Hechos 28:1 (RVR 1960)

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