193 — Muertos al Pecado

Pupiletras

Muertos al Pecado

Cita bíblica

Romanos 8

Bosquejo

Así como una persona mientras está viva y casada, no puede casarse con otra, pero si su esposo muere está libre para casarse con alguien más. Nuestra carne ha muerto al pecado, y somos libres para servir a Dios. Nuestra carne no quiere servir a Dios porque sus deseos son contrarios, pero el Espíritu sí, por eso sí hacemos lo que dice la carne en realidad no hacemos lo que queremos sino lo que la carne quiere, entonces qué diremos: "pobre de mí que hago lo que no quiero", al contrario, Dios dice: "ninguna condenación hay para los que están en Cristo", porque como vivimos en Cristo, en verdad la carne ya está muerta por el pecado, pero nuestro espíritu vive por la justicia de Jesús. Y ese mismo Espíritu que vive en nosotros fue el que resucitó a Jesús y a nosotros también nos resucitará. En otras palabras, los que viven según la carne, mueren, pero los que por el Espíritu andan, vivirán, éstos son hijos de Dios, pues han recibido el espíritu de adopción por el que podemos decir "Abba Padre". Y siendo hijos también somos herederos, o también, coherederos con Jesús, quien padeció y fue glorificado, nosotros también padeceremos y seremos glorificados, pero esas aflicciones no se comparan con la gloria siguiente. De igual manera el Espíritu nos ayuda en esos momentos intercediendo por nosotros con gemidos indecibles. Además a los que aman a Dios, todas la cosas les ayudan, Si Dios es por nosotros ¿quién contra nosotros? Si Dios no prefirió a su propio Hijo, sino que lo entregó por nosotros ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? Quién podrá acusarnos? Dios nos justificó, Quién nos condenará?, Jesús pagó con su vida, Quién nos separará del amos de Cristo?, ¿Tribulación, angustia, persecución, hambre, o la muerte? Ante todas estas cosas somos más que vencedores, en Jesús, por eso estoy seguro que ni la vida, ni la muerte, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar sel amor de Dios, que es en Cristo Jesús.

Temas

Estamos muertos al pecado para servir a Dios Ninguna condenación haya para nosotros Ese mismo espíritu nos vivificará Ahora podemos decir Abba Padre Todas las cosas nos ayudan Somos más que vencedores Nada nos podrá separar del amor de Dios

Verdad

¿Algo nos separará del amor de Dios?

Ejercicios

  • Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
  • Romanos 8:37
  • Yo vivo para Dios
  • Yo puedo decir a Dios: mi papi
  • Todas las cosas me ayudan
  • Soy más que vencedor
  • Nada me podrá separar del amor de Dios
  • ¿Qué es lo que ha muerto en nosotros?
  • ¿Nosotros en qué andamos: en la carne o en el espíritu?
  • ¿Dios solamente nos dio a su Hijo, o nos dará algunas cosas más?
  • ¿Algo nos separará del amor de Dios?

Preguntas

  1. ¿Qué es lo que ha muerto en nosotros?
  2. ¿Nosotros en qué andamos: en la carne o en el espíritu?
  3. ¿Dios solamente nos dio a su Hijo, o nos dará algunas cosas más?
  4. ¿Algo nos separará del amor de Dios?

Historia

Romanos 8:31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por ________________, ¿quién contra nosotros? 32 El que no escatimó ni a su propio ________, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las __________? 33 ¿Quién acusará a los __________________ de Dios? Dios es el que __________________. 34 ¿Quién es el que __________________? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. 35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o ________________, o persecución, o ____________, o desnudez, o ______________, o espada? 37 Antes, en todas estas cosas somos más que ____________________ por medio de aquel que nos amó. 38 Por lo cual estoy seguro de que ni la ____________, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo ________________, ni lo por venir, 39 ni lo alto, ni lo ________________, ni ninguna otra cosa creada nos podrá ______________ del amor de Dios, que es en ____________ Jesús Señor nuestro.