
Cita bíblica
Éxodo 5 - 11
Bosquejo
Moisés y Aarón se presentaron ante el Faraón. –El Dios de Israel dice: “Deja ir a mi gente para que puedan adorarme en el desierto”. –¿Quién es el Señor para que yo deba obedecerlo? respondió el Faraón–. No conozco al Señor y no dejaré ir a su gente. –Si no obedeces a Dios, Él hará caer las plagas sobre ti –le advirtieron. Ese mismo día, el Faraón dio órdenes a los capataces de los esclavos de que hicieran trabajar más duro a los hebreos. Ya no les dieron paja para hacer ladrillos, sino que debían recoger su propia paja y, además, hacer la misma cantidad de ladrillos que antes. Los esclavos estaban agotados por la búsqueda de la paja y la fabricación de ladrillos. Cuando ya no podían hacer su cuota de trabajo, los capataces los azotaban. Los líderes hebreos se quejaron a Moisés y a Aarón. Moisés habló con Dios y le respondió que él mantenía sus promesas y los libraría. Dios le dijo a Moisés y a Aarón que visiten al Faraón otra vez, Aarón sería el vocero. Les advirtió que el Faraón no escucharía, pero que Dios haría caer las plagas sobre los egipcios hasta que dejaran ir a Su pueblo. Moisés (80) y Aarón (83) partieron hacia el palacio. El Faraón les exigió a Moisés y a Aarón que le mostraran un milagro. Aarón arrojó su vara al suelo y se convirtió en una serpiente. El Faraón llamó a sus hechiceros y hombres sabios. Ellos arrojaron sus báculos y los báculos también se convirtieron en serpientes. Pero la serpiente de Aarón se tragó a las otras serpientes. A pesar de ver el gran poder de Dios, el Faraón se negó a liberar a los esclavos hebreos, tal como Dios había dicho que pasaría.
Dios le dijo a Moisés y a Aarón que bajaran al río Nilo donde el Faraón había ido por la mañana. Tenían un mensaje de Dios para el faraón: “Deja ir a mi pueblo para que puedan adorarme en el desierto”. El Faraón se negó. Entonces Aarón hizo lo que Dios le había
indicado y golpeó el río Nilo con su vara. EL AGUA SE CONVIRTIÓ EN SANGRE, los peces murieron, los egipcios no pudieron beber el agua del río y el río olía mal. Los magos del Faraón hicieron lo mismo con sus artes secretas. (Los egipcios adoraban al río Nilo como un dios y hasta los peces) El Faraón se negó a obedecer a Dios y regresó al palacio. Siete días más tarde, Dios le dijo a Moisés que le diga a Aarón que extienda su báculo sobre los arroyos, los canales y los estanques para hacer que las RANAS salieran y ocuparan la tierra. Los magos del Faraón usaron sus artes secretas y pudieron hacer lo mismo. (Los egipcios tenían un dios Heki, dios de las ranas, y si moría una rana, aunque sea por accidente, el castigo era la pena de muerte para el ranicida) Las ranas estaban por todas partes y el Faraón llamó a Moisés y a Aarón. –Oren a su Dios para que se lleve a las ranas de mi pueblo y dejaré ir a su pueblo –prometió el Faraón. Moisés respondió–: Entonces sabrás que no hay ninguno como Dios . Moisés oró a Dios y Él le respondió. Las ranas murieron en las casas, los patios y los campos. Las ranas muertas fueron apiladas en montículos que olían muy mal. El Faraón, sin embargo, rompió su promesa y se negó a liberar a los hebreos para que adoraran a Dios en el desierto. Entonces, Dios le dijo a Moisés que le diga a Aarón que golpee el polvo con su báculo y el polvo se convertiría en PIOJOS. Los magos del Faraón trataron pero no pudieron hacer esto. –Esto viene de la mano de Dios –le dijeron al Faraón. Los piojos estaban encima de las personas y los animales en todas partes. El Faraón todavía tenía el corazón endurecido y se negó a liberar a los hebreos para que adoraran a Dios. (Para los egipcios el polvo o la tierra era sagrada, y por otro lado nadie podía adorar sus dioses con piojos, por eso los sacerdotes se rapaban). Muy temprano por la mañana, cuando el Faraón bajó al río, Moisés y Aarón le dijeron qué pensaba hacer Dios a continuación. Enjambres de MOSCAS
o TÁBANOS zumbarían alrededor de los egipcios, pero no sobre los esclavos hebreos que vivía en Gosén. Densos enjambres de moscas entraron en el palacio y en las casas de los egipcios. Pero las moscas no molestaron a los esclavos hebreos. El Faraón llamó a Moisés y a Aarón. –Los dejaré ir y ofreceré sacrificios a su Dios, pero no deben ir lejos. Ahora oren a Dios para que se lleve a las moscas. Moisés oró y al día siguiente las moscas desaparecieron. (Las moscas también eran motivo de adoración). Pero el Faraón rompió su promesa y se negó a dejar ir a los esclavos hebreos. Moisés se presentó ante el Faraón otra vez: –Si te niegas a liberar a mi gente, mañana Dios enviará una terrible PLAGA sobre tus caballos, asnos, camellos, GANADO, ovejas y cabras. Pero los rebaños de los esclavos quedarán intactos. Al día siguiente, los rebaños de los egipcios murieron. El Faraón investigó y descubrió que los animales de los esclavos hebreos todavía vivían y estaban sanos, pero se negó a liberar al pueblo de Dios para que lo adoraran en el desierto. (Los egipcios creían que Apis el dios buey habitaba en un buey sagrado, y cuando moría todo el pueblo lloraba, el sacerdote buscaba otro igual, pero esta vez murieron todos los bueyes) Moisés tomó hollín de un horno y lo arrojó al aire frente al Faraón. –Dios dice que este hollín se convertirá en un fino polvo que a las personas y los animales les saldrán ÚLCERAS. Los magos del Faraón no podían pararse ante Moisés debido a que le brotaron úlceras y así les sucedió a todos los egipcios. Pero el Faraón todavía se negaba a liberar al pueblo de Dios. (habían altares en que los egipcios ofrecían sacrificios humanos, y esas cenizas eran esparcidas por los sacerdotes para proteger al pueblo de enfermedades, todo lo contrario de lo que ocurrió) Dios envió a Moisés para que le dijera al Faraón que Él iba a mostrar su poder enviando el peor GRANIZO en la historia de Egipto. Cualquiera que no se refugiara dentro, arriesgaría su vida. Los oficiales del Faraón que temían a Dios llevaron a sus familias y animales adentro. Pero aquellos que ignoraban a Dios se quedaron afuera. Cuando Moisés elevó su vara, se desató la peor tormenta que nadie hubiera visto. Los relámpagos llenaron los cielos y enormes piedras de granizo golpearon la tierra. Aquellos que estaban fuera murieron. Pero la tormenta no cayó sobre los esclavos que vivían en Gosén. –He pecado. El Señor está en lo correcto –le dijo el Faraón a Moisés–. Los dejaré ir. Moisés salió de la ciudad y extendió sus manos hacia Dios. Los truenos y el granizo se detuvieron. El Faraón, sin embargo, cambió de opinión y se negó tercamente a liberar al pueblo de Dios. Entonces Moisés advirtió que si no les deja ir traería la LANGOSTA, así que los siervos de Faraón le reclamaron por qué no los dejaba irse. Faraón dijo a Moisés quienes van a ir, ellos respondieron que todos niños y adultos y viejos, hombres y mujeres. Pero Faraón se negó y dijo que sólo podían ir los varones. Entonces Dios envió un viento oriental todo el día y trajo la langosta y acabó con todo lo que el granizo dejó. Faraón pidió que lo perdonaran y Dios envió un viento occidental fortísimo y se llevó todas las langostas.
Moisés extendió su mano y vino una densa TINIEBLA por 3 días. (El dios principal de los egipcios era el sol, y Faraón se creía hijo del sol) Faraón dijo a Moisés que se podían ir pero que dejen su ganado. Pero Moisés dijo que no dejaría ni una uña porque es lo que tienen que sacrificar. Entonces Faraón amenazó a Moisés que si lo volvía a ver lo mataría. Dios habló a Moisés, le dijo que cada uno pida a su vecino vasos de plata y de oro. Y Jehová dio gracia al pueblo, y también le dijo, a la media noche yo saldré y morirá todo PRIMOGÉNITO en tierra de Egipto, desde el hijo de Faraón hasta el hijo de la que muele el trigo, pero en Israel ni un perro moverá su lengua, para que sepan que Jehová hará diferencia.
Temas
Dios muestra su poder a nuestro favor.
A nosotros no nos toca ninguna plaga.
El castigo de los pecados es para los que no creen en Dios.
Jehová, nuestro Dios, es el verdadero y único Dios.
Nosotros podemos desatar el poder de Dios con nuestras palabras.
Memorizar
No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada.
Salmos 91:10
Verdad
Dios muestra su poder a favor de nosotros. Ninguna plaga ni mal nos sobrevendrá a nosotros, su pueblo.
Ejercicios
- El poder de Dios está a mi favor
- Yo hablo la Palabra de Dios y el poder de Dios se manifiesta.
- Ninguna plaga me toca.
- Jesús es mi libertador.
Preguntas
- ¿Por qué estaban desalentados y se quejaron los israelitas con Moisés?
- ¿Por qué vinieron las plagas a Egipto?
- ¿Qué quería demostrar Dios con esas plagas?
- ¿Por qué Faraón no quería dejarlos salir?
Respuestas
- Porque el Faraón les había aumentado el trabajo.
- Porque el Faraón no dejaba libre a los israelitas.
- Quería demostrar su poder y que los dioses de los egipcios no tenían poder.
- Porque Dios había endurecido su corazón.
Historia
3 Y yo endureceré el ____________ de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis ____________ y mis ____________. 4 Y Faraón no os oirá; mas yo pondré mi mano sobre ____________, y sacaré a mis ____________, mi pueblo, los hijos de Israel, de la ____________ de Egipto, con grandes ____________. 5 Y sabrán los egipcios que yo soy Jehová, cuando ____________ mi mano sobre Egipto, y saque a los hijos de ____________ de en medio de ellos. 6 E hizo ____________ y Aarón como Jehová les mandó; así lo hicieron. 7 Era Moisés de edad de ochenta años, y ____________ de edad de ochenta y tres, cuando hablaron a ____________.
(RVR1960) Éxodo7:
Pupiletras
S P S T Q O C S E Ñ A L E S B D U U T X O V A A R O N Z T O U P M F A R A O N P S D X E I I M N T G L A Q M F K A G J O S A P C L I A K F H E Y K E U R R P O D A R G Z T X J T R Z A A N R T L S W I P F I S C S E V I A E B V E I J O B O I R L I S Z Y U R B P E I T S T N I L J O A R K K C X O M T O Z U L L N A R I E Z F V M E S Q M A T B U V O C D D C G Y W L R S J T H U F I N S A A C Y G B
