292 — La Ultima Cena

Pupiletras

La Ultima Cena

Cita bíblica

Mateo 26:1-44

Bosquejo

Cuando Jesús terminó de enseñar, dijo a sus discípulos "Ustedes saben que dentro de dos días va a celebrarse la fiesta de la Pascua. Durante la fiesta yo, el hijo del hombre, seré apresado y moriré clavado en una cruz" En esos días, los sacerdotes principales y los líderes del país se reunieron en el palacio de Caifás, que era jefe de los sacerdotes. Todos ellos se pusieron de acuerdo para ponerle una trampa a Jesús, apresarlo y matarlo. Pero no querían hacerlo durante la pascua para no armar un alboroto Mientras Jesús comía, llegó una mujer con un frasco de perfume muy caro. La mujer se acercó a Jesús y derramó el perfume sobre su cabeza. Los discípulos se enojaron y dijeron: —¡Qué desperdicio! Ese perfume pudo haberse vendido, y con el dinero hubiéramos ayudado a muchos pobres. Jesús los escuchó, y enseguida les dijo: —No critiquen a esta mujer. Esta mujer derramó perfume sobre mi cabeza, sin saber que estaba preparando mi cuerpo para mi entierro. Les aseguro que en cualquier lugar donde se anuncien las buenas noticias de Dios, se contará la historia de lo que hizo esta mujer y se guardará la memoria de ella. Ese mismo día, Judas Iscariote, que era uno de los doce discípulos de Jesús, fue a ver a los sacerdotes principales y les dijo: «¿Cuánto me pagan si los ayudo a atrapar a Jesús?» Ellos le ofrecieron treinta monedas de plata. Y desde ese momento, Judas buscó una buena oportunidad para entregarles a Jesús. El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: —¿Dónde quieres que preparemos la cena de la Pascua? Jesús les respondió: —Vayan a la ciudad, busquen al amigo que ustedes ya conocen, y denle este mensaje: “El Maestro dice: yo sé que pronto moriré; por eso quiero celebrar la Pascua en tu casa, con mis discípulos.” Los discípulos fueron y prepararon todo, tal y como Jesús les mandó. Al anochecer, mientras Jesús y sus discípulos comían, él les dijo: —Uno de ustedes me va a entregar a mis enemigos. Los discípulos se pusieron muy tristes, y cada uno de ellos le dijo: —Señor, no estarás acusándome a mí, ¿verdad? Jesús respondió: —El que ha mojado su pan en el mismo plato en que yo estoy comiendo, es el que va a traicionarme. Judas, el que después entregó a Jesús, también le preguntó: —Maestro, ¿hablas de mí? Jesús le contestó: —Tú lo has dicho. Mientras estaban comiendo, Jesús tomó un pan y dio gracias a Dios. Luego lo partió, lo dio a sus discípulos y les dijo: «Tomen y coman; esto es mi cuerpo.» Después tomó una copa llena de vino y dio gracias a Dios. Luego la pasó a sus discípulos y les dijo: «Beban todos ustedes de este vino. Esto es mi sangre, y con ella Dios hace un trato con todos ustedes. Esa sangre servirá para perdonar los pecados de mucha gente. Ésta es la última vez que bebo de este vino con ustedes. Pero cuando estemos juntos otra vez, en el reino de mi Padre, entonces beberemos del vino nuevo.» Después de eso, cantaron un himno y se fueron al Monte de los Olivos. Cuando llegaron al Monte de los Olivos, Jesús les dijo a los discípulos: —Esta noche ustedes van a perder su confianza en mí. Porque la Biblia dice: “Mataré a mi mejor amigo, y así mi pueblo se dispersará.” »Pero cuando Dios me devuelva la vida, iré a Galilea antes que ustedes. Entonces Pedro le dijo: —Aunque todos te abandonen, yo no te abandonaré. Jesús le respondió: —Pedro, no estés muy seguro de eso; antes de que el gallo cante, tres veces dirás que no me conoces. Pedro le contestó: —Aunque tenga que morir contigo, yo nunca diré que no te conozco. Los demás discípulos dijeron lo mismo. Después, Jesús fue con sus discípulos a un lugar llamado Getsemaní, y les dijo: «Quédense aquí, mientras yo voy allí a orar.» Jesús invitó a Pedro, a Santiago y a Juan para que lo acompañaran. Luego empezó a sentir una tristeza muy profunda, y les dijo: «Estoy muy triste. Siento que me voy a morir. Quédense aquí conmigo y no se duerman.» Jesús se alejó un poco de ellos, se arrodilló hasta tocar el suelo con la frente, y oró a Dios: «Padre, ¡cómo deseo que me libres de este sufrimiento! Pero no será lo que yo quiera, sino lo que quieras tú.» Cuando regresó, sus discípulos se habían quedado dormidos, Jesús les reclmó y se fue a orar otra vez, y en su oración decía: —Padre, si tengo que pasar por este sufrimiento, estoy dispuesto a obedecerte. Jesús regresó de nuevo a donde estaban los tres discípulos, y otra vez los encontró completamente dormidos, pues estaban muy cansados. Nuevamente se apartó de ellos y oró por tercera vez, repitiendo las mismas palabras con que había orado antes. Luego volvió Jesús a donde estaban los tres discípulos y les dijo: «¿Todavía están durmiendo? Ya vienen los malvados para apresarme a mí, el Hijo del hombre. ¡Levántense y vengan conmigo, que allí viene el que me va a entregar!»

Temas

Jesús vino para cumplir el pacto de Dios con los hombres y salvarnos de la muerte eterna

Verdad

¿Qué pedía Jesús en sus oraciones?

Ejercicios

  • Esto es mi sangre, y con ella Dios hace un trato con todos ustedes. Esa sangre servirá para perdonar los pecados de mucha gente.
  • Mateo 26:28 TLA
  • Yo tengo un pacto con Dios
  • Jesús es el cordero de mi pacto
  • Jesús murió por mis pecados
  • Yo estoy seguro en Jesús
  • ¿Porqué la mujer ungió a Jesús en la cabeza?
  • ¿Cuántas monedas aceptó Judas para traicionar a Jesús?
  • ¿Porqué se quedaron dormidos los discípulos?
  • ¿Qué pedía Jesús en sus oraciones?

Preguntas

  1. ¿Porqué la mujer ungió a Jesús en la cabeza?
  2. ¿Cuántas monedas aceptó Judas para traicionar a Jesús?
  3. ¿Porqué se quedaron dormidos los discípulos?
  4. ¿Qué pedía Jesús en sus oraciones?

Historia

Al anochecer, mientras Jesús y sus discípulos comían, él les dijo: —Uno de ustedes me va a ________________ a mis enemigos. Los discípulos se pusieron muy ______________, y cada uno de ellos le dijo: —Señor, no estarás acusándome a mí, ¿verdad? Jesús respondió: —El que ha mojado su pan en el mismo plato en que yo estoy comiendo, es el que va a ________________________. La Biblia dice claramente que yo, el Hijo del hombre, tengo que __________. Sin embargo, al que me traiciona va a pasarle algo muy ________________. ¡Más le valdría no haber nacido! __________, el que después entregó a Jesús, también le preguntó: —Maestro, ¿hablas de mí? Jesús le contestó: —Tú lo has dicho. Mientras estaban comiendo, Jesús tomó un ______ y dio gracias a Dios. Luego lo partió, lo dio a sus discípulos y les dijo: «Tomen y coman; esto es mi ____________.» Después tomó una copa llena de vino y dio gracias a Dios. Luego la pasó a sus ____________________ y les dijo: «Beban todos ustedes de este vino. Esto es mi ____________, y con ella Dios hace un trato con todos ustedes. Esa sangre servirá para perdonar los ______________ de mucha gente. Ésta es la última vez que bebo de este ________ con ustedes. Pero cuando estemos juntos otra vez, en el reino de mi __________, entonces beberemos del vino __________.» Después de eso, cantaron un himno y se fueron al Monte de los Olivos.