
Cita bíblica
Esdras 3, Hageo 2, Zacarías 6 y Juan 2
Bosquejo
El templo de Salomón había sido el símbolo visible de la presencia de Dios en medio de Israel. Era una construcción magnífica, pero fue destruida por Babilonia. Después del exilio, Dios hizo regresar al pueblo y ordenó que su templo fuera levantado nuevamente.
Al frente de esta restauración estuvieron Zorobabel y Josué, el sumo sacerdote. Cuando se colocaron los cimientos del nuevo templo, hubo alegría, pero también llanto:
**Esdras 3:12** Muchos [...] ancianos que habían visto la casa primera, viendo echar los cimientos de esta casa, lloraban en alta voz.
Los ancianos habían conocido la grandeza del templo anterior. Lo que comenzaba a levantarse delante de ellos parecía muy inferior. A ellos se dirige Hageo:
**Hageo 2:3** ¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su gloria primera? ¿Y cómo la veis ahora? ¿No es ella como nada delante de vuestros ojos?
Pero Dios les dice que no juzguen aquella obra solamente por lo que podían ver:
**Hageo 2:9** La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera [...] y daré paz en este lugar.
El templo más glorioso a los ojos humanos había sido derribado. Ahora se levantaba otro que parecía inferior, pero Dios anunciaba que **la gloria posterior sería mayor que la primera**.
Zorobabel, responsable de la reconstrucción junto con Josué, no era simplemente un gobernador. Pertenecía a la descendencia real de David.
**Hageo 2:23** Te tomaré, oh Zorobabel [...] y te pondré como anillo de sellar; porque yo te escogí.
Mientras el pueblo ya estaba reconstruyendo el templo, Zacarías anuncia algo sorprendente:
**Zacarías 6:12** He aquí el varón cuyo nombre es el Renuevo [...] y edificará el templo de Jehová.
**Zacarías 6:13** Él edificará el templo de Jehová, y él llevará gloria, y se sentará y dominará en su trono...
Si el templo ya estaba siendo reconstruido, la profecía acerca del Renuevo que **“edificará el templo”** dirigía la mirada hacia una obra todavía futura. Para los cristianos, este Renuevo prometido encuentra su cumplimiento en Jesús.
Siglos después, cuando Jesús llegó al segundo templo, le preguntaron:
**Juan 2:18** ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto?
**Juan 2:19** Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.
Juan explica que Jesús no estaba hablando del edificio:
**Juan 2:21-22** Mas él hablaba del templo de su cuerpo. Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto.
Jesús toma así sobre sí mismo la señal del templo. **Su cuerpo sería destruido y nuevamente levantado**, pero esta vez no mediante una reconstrucción realizada por manos humanas, sino mediante su resurrección.
El templo que parecía menos glorioso a los ojos de quienes habían conocido el primero terminaría siendo escenario de algo mucho mayor: **la llegada del Renuevo prometido, Jesús, quien llevaría en sí mismo la verdadera señal del templo: destruido y levantado nuevamente con una gloria mayor.**
Temas
La gloria del templo posterior
Jesús es el Renuevo prometido
Jesús cumple la señal del templo
Memorizar
He aquí viene el varón cuyo nombre es el Renuevo, el cual brotará de sus raíces, y edificará el templo de Jehová (Zacarias 6:12)
Preguntas
- ¿Por qué lloraron los ancianos cuando vieron los cimientos del nuevo templo?
- ¿Qué prometió Dios por medio de Hageo acerca de la gloria del nuevo templo?
- ¿Quién es el “Renuevo” anunciado por Zacarías y qué se profetizó que haría?
Respuestas
- Porque habían visto la gloria del primer templo y el nuevo les parecía inferior.
- Que la gloria del nuevo templo sería mayor que la del primero.
- Jesús; se profetizó que edificaría el templo de Dios y llevaría gloria.
Crucigrama
Completa el crucigrama usando las pistas horizontales y verticales.
1
2
3
4
5
6
7
Horizontal
- 3. Algunos ancianos se pusieron a...
- 5. Ciudad donde reconstruyeron el templo
- 6. Profeta anunció una mayor gloria en el nuevo templo
- 7. Zorobabel era decendiente de
Vertical
- 1. Dirigió la reconstrucción junto con Josué
- 2. Profeta que anunció al Renuevo
- 4. Personaje profetizado por Zacarías
