
Cita bíblica
2 Reyes 24–25; 2 Crónicas 36; Jeremías 25, 34, 36–39, 46 y 52
Bosquejo
Después de la muerte de Josías, Nabucodonosor derrotó al ejército egipcio y comenzó a extender el dominio de Babilonia sobre Judá como instrumento del juicio anunciado por Dios:
«He aquí enviaré y tomaré a todas las tribus del norte, dice Jehová, y a Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y los traeré contra esta tierra y contra sus moradores» (Jeremías 25:9).
LA PRIMERA DEPORTACIÓN
Durante el reinado de Joacim ocurrió la primera deportación. Babilonia tomó parte de los utensilios del Templo y llevó cautivos a jóvenes del linaje real y la nobleza, entre ellos Daniel. La tribulación había comenzado, pero Jerusalén, el Templo y el reino permanecían en pie.
En ese tiempo, Dios ordenó a Jeremías escribir las palabras anunciadas desde los días de Josías con el propósito de llamar nuevamente al pueblo al arrepentimiento:
«Quizá oiga la casa de Judá todo el mal que yo pienso hacerles, y se arrepienta cada uno de su mal camino, y yo perdonaré su maldad y su pecado» (Jeremías 36:3).
Pero Joacim respondió de manera completamente diferente a Josías:
«Cuando Jehudí había leído tres o cuatro planas, lo rasgó el rey con un cortaplumas de escriba, y lo echó en el fuego que había en el brasero, hasta que todo el rollo se consumió sobre el fuego que en el brasero había» (Jeremías 36:23).
LA SEGUNDA DEPORTACIÓN
Después de la muerte de Joacim reinó Joaquín. Tres meses después ocurrió una segunda deportación:
«Y llevó en cautiverio a toda Jerusalén, a todos los príncipes, y a todos los hombres valientes, hasta diez mil cautivos, y a todos los artesanos y herreros; no quedó nadie, excepto los pobres del pueblo de la tierra» (2 Reyes 24:14).
Babilonia todavía no destruyó Jerusalén. Nabucodonosor colocó a Sedequías como rey, el Templo permaneció en pie y Jeremías continuó profetizando durante aproximadamente once años más.
LA LIBERTAD PROMETIDA
Cuando Sedequías se rebeló, Babilonia sitió Jerusalén. Durante la tribulación, el rey y el pueblo hicieron un pacto para liberar a sus esclavos hebreos:
«Que cada uno dejase libre a su siervo y a su sierva, hebreo y hebrea; que ninguno usase a los judíos, sus hermanos, como siervos» (Jeremías 34:9).
Sin embargo, cuando el ejército babilónico se retiró temporalmente ante la llegada de Egipto, volvieron a esclavizarlos:
«Pero después se arrepintieron, e hicieron volver a los siervos y a las siervas que habían dejado libres, y los sujetaron como siervos y siervas» (Jeremías 34:11).
Dios respondió empleando el mismo lenguaje de libertad:
«Vosotros no me habéis oído para promulgar cada uno libertad a su hermano, y cada uno a su compañero; he aquí que yo promulgo libertad, dice Jehová, a la espada y a la pestilencia y al hambre» (Jeremías 34:17).
LA MISERICORDIA DURANTE LA TRIBULACIÓN
Incluso cuando la tribulación anunciada ya había comenzado, Dios continuó llamando al pueblo:
«Y Jehová el Dios de sus padres envió constantemente palabra a ellos por medio de sus mensajeros, porque él tenía misericordia de su pueblo y de su habitación» (2 Crónicas 36:15).
Pero ellos continuaron rechazando sus palabras:
«Mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio» (2 Crónicas 36:16).
LA CAÍDA DE JERUSALÉN
Finalmente, los babilonios tomaron Jerusalén. Sedequías fue capturado y llevado a Babilonia, y la ciudad y el Templo fueron destruidos:
«Y quemó la casa de Jehová, y la casa del rey, y todas las casas de Jerusalén; y todas las casas de los príncipes quemó a fuego» (2 Reyes 25:9).
La tradición judía conmemora la destrucción del primer y del segundo Templo el mismo día, el 9 del mes de Av, y relaciona ambas destrucciones con el período posterior a un año sabático. La Biblia, por su parte, interpreta el exilio como el tiempo en que la tierra finalmente recibió el descanso que el pueblo no le había concedido:
«Para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, hasta que la tierra hubo gozado de reposo; porque todo el tiempo de su asolamiento reposó, hasta que los setenta años fueron cumplidos» (2 Crónicas 36:21).
Judá no había dado libertad a sus hermanos ni el reposo establecido a la tierra. Finalmente, el pueblo fue llevado al cautiverio y la tierra quedó libre del pecado persistente de sus habitantes para disfrutar sus días de reposo.
Incluso durante la tribulación, Dios continuó enviando mensajeros porque él tenía misericordia de su pueblo. Solo después del rechazo persistente llegó el momento en que «no hubo ya remedio».
Temas
La primera deportación
La misericordia durante la tribulación
La libertad rechazada por Judá
La caída de Jerusalén
Memorizar
Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan. Salmo 86:5
Ejercicios
- Yo escucho la palabra de Dios.
- Dios es misericordioso conmigo.
- Respondo al llamado de Dios.
- Obedeceré a Dios con sinceridad.
Preguntas
- ¿Qué hizo Joacim con el rollo escrito por Jeremías?
- ¿Qué promesa hizo el pueblo durante la tribulación y luego no cumplió?
- ¿Por qué Dios seguía enviando profetas durante la tribulación?
- ¿Qué ocurrió finalmente con Jerusalén y el Templo?
Historia
Y Jehová el Dios de sus padres envió ____________ palabra a ellos por medio de sus ____________, porque él tenía ____________ de su pueblo y de su ____________. Mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y ____________ sus palabras, burlándose de sus ____________ , hasta que subió la ira de Jehová contra su ____________, y no hubo ya ____________
2 Crónicas 36:15-16
Pupiletras
C I M I S E R I C O R D I A K C O E O V M N E V G M N H O N U D M W U Z N P O N D S E E D K K C R I A R H F S H R A R N S S V R Q L X J Q E A E T T N C O Z R E M E D I O I K R B E A M W S E V S K Z Y H M O M P F I H N F P R C P O E C K N G C O S M T S T R H F S X D Y U R B R W M S E A U E M Q H B E L R V P R K P V B N C C M B P F Z P R G O P A Z B F R S I C E Y P Z W H Q B C X U E O K N A O N N W O T S Y S N H U L Y T J B J N N T J Z H B P S C B S O V J A W E B G E N O E K L E O A V Z W N W K R O O Q J D B U S H O U H Z B A K Z O U X G K P Y A L T J Y O L X C A W S L G A
