412 — Josué reparte la Tierra prometida

Pupiletras

Josué reparte la Tierra prometida

Cita bíblica

Josué 13 -19

Bosquejo

Cuando Josué ya estaba de edad avanzada, Dios le dijo que repartiera la tierra en heredad a las nueve tribus, y a la media tribu de Manasés. Porque los rubenitas y gaditas y la otra mitad de Manasés ya habían recibido su heredad, la cual les dio Moisés al otro lado del Jordán al oriente. Pero a la tribu de Leví no dio heredad; los sacrificios de Jehová Dios eran su heredad. Moisés les dijo: Jehová Dios de Israel es la heredad de ellos. El sacerdote Eleazar, y Josué hijo de Nun, y los cabezas de los padres, entregaron por suerte en posesión a las tribus de los hijos de Israel en Silo, delante de Jehová, a la entrada del tabernáculo de reunión; y acabaron de repartir la tierra. Se echaron suertes para repartir entre las nueve tribus y media. A los levitas no se les dio parte sino ciudades para que vivieran y campos para pastorear junto con sus ganados y rebaños. Caleb vino a Josué y le dijo: Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés, tocante a mí y a ti, cuando tenía cuarenta años y Moisés me envió a reconocer la tierra; y yo le traje noticias como lo sentía en mi corazón. Entonces Moisés juró diciendo: Ciertamente la tierra que holló tu pie será para ti, y para tus hijos en herencia perpetua, por cuanto cumpliste siguiendo a Jehová mi Dios. Ahora bien, soy de edad de ochenta y cinco años y todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió. Dame, pues, ahora este monte, y Jehová esté conmigo para conquistarlo. Josué entonces le bendijo, y dio a Caleb a Hebrón por heredad. Así fue como Dios entregó a los israelitas toda la tierra que bajo juramento ya había prometido darles. Ellos se instalaron y vivieron allí. Dios también les había prometido que vivirían en paz, y lo cumplió. Les dio la victoria sobre todos sus enemigos, y ninguno pudo hacerles frente. Dios cumplió con todas las promesas que les había hecho a los israelitas; no dejó de cumplir ninguna de ellas.

Temas

Dios siempre cumple sus promesas Dios pelea nuestras batallas, nadie puede hacernos frente. Dios nos da la victoria sobre cualquier enemigo. Dios es nuestra herencia, nuestra porción.