
Cita bíblica
2 Reyes 18-19
Bosquejo
Israel estaba dividido en dos reinos: Reino del Sur cuya capital era Jerusalén y Reino del Norte cuya capital era Samaria. Ezequías comenzó a reinar cuando tenía 25 años y su reinó 29 años.
Hizo lo recto ante los ojos de Jehová y en [el puso toda su esperanza. Reparó el Templo
Organizó la música en el templo y eligió el coro Levítico.
En el año 14 de su reinado, el rey de Asiria (Senaquerib), quien ya había conquistado el Reino del Norte de Israel. vino contra todas las ciudades fortificadas de Judá, las tomó haciendo al rey prisionero en su propio palacio y les cobró tributo de trecientos talentos de plata, y treinta talentos de oro. Ezequías le dio toda la plata que fue hallada en el templo de Jehová y en los tesoros de la casa real; quitó el oro de las puertas del templo y de los quiciales y se los dio al rey de Asiria.
No contento con el tributo que recibía, el rey de Asiria manda a sus emisarios con mensajes a Ezequías:
¿En qué confías, que te has rebelado contra mí? ¿Qué confianza es esta en que te apoyas? Y si me decís: Nosotros confiamos en Jehová nuestro Dios… (2 de Reyes 18:19-22)
Al pueblo le dijeron: “Y no os haga Ezequías confiar en Jehová, diciendo: Ciertamente nos librará Jehová, y esta ciudad no será entregada en mano del rey de Asiria”. (2 de Reyes 18:30)
“¿Qué dios de todos los dioses de estas tierras ha librado su tierra de mi mano, para que Jehová libre de mi mano a Jerusalén? (2 de Reyes 18:35).
Ezequías cuando oyó el mensaje del rey de Asiria, lo primero que hizo fue rasgar sus vestidos, cubrirse de cilicio y luego entró a la casa de Jehová. Y Dios que todo lo sabe de antemano le mandó a decir por medio de su profeta Isaías:
“No temas por las palabras que has oído…” (2 de Reyes 19:6).
Senaquerib le manda a decir a Ezequías: “No te engañe tu Dios en quien tu confías para decir: Jerusalén no será entregada en mano del rey de Asiria”.
Ezequías recibió las cartas, las leyó y subió a la casa de Jehová, y las extendió Ezequías delante de Jehová. Y oró Ezequías diciendo:
“Jehová Dios de Israel, que moras entre los querubines, solo tú eres Dios de todos los reinos de la tierra; tú hiciste el cielo y la tierra. Inclina Jehová tu oído y oye; abre, oh Jehová tus ojos y mira; y oye las palabras de Senaquerib, que ha enviado a blasfemar al Dios viviente. Es verdad, oh Jehová, que los reyes de Asiria han destruido las naciones y sus tierras; y que echaron al fuego a sus dioses, por cuanto ellos no eran dioses, sino obra de manos de hombre, madera o piedra, y por eso los destruyeron. Ahora pues Jehová Dios nuestro, sálvanos, te ruego, de su mano, para que sepan todos los reinos de la tierra que sólo tú, Jehová, eres Dios”. (2 de Reyes 19: 14-19).
Y sucedió que aquella misma noche que Ezequías oró, el ángel de Jehová salió y mató del campamento de los asirios 185, 000. Cuando los que no murieron se levantaron por la mañana, solo vieron cuerpos sin vida a su alrededor. Al ver todo aquello Senaquerib se volvió a Ninive, allí se quedó y un día que estaba en el templo de Nimroc su dios, vinieron dos de sus hijos y le hirieron espada.
Temas
¿Qué haces con el mensaje que el enemigo te envía?
¿A quién vas por ayuda?
¿Cómo está tu corazón cuando tienes problemas?
Eres justo porque Jesús te hizo justo.
Dios tiene cuidado de sus hijos.
Verdad
¿Cómo fue el final de Senaquerib?
Ejercicios
- “Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado.”
- Proverbios 18:10
- Soy justo y salvo por Jesús.
- Jehová pelea mis batallas y siempre gana.
- Sólo a Dios acudo en problemas y siempre me atiende.
- No tengo temor de malas noticias.
- Soy hijo de Dios y siempre me cuida.
- ¿Qué mensaje llegó a Ezequías que lo preocupó tanto?
- ¿Qué respuesta le dio Dios a Ezequías por medio de Isaías?
- ¿Cómo libró Dios a Judá de tal amenaza?
- ¿Cómo fue el final de Senaquerib?
Preguntas
- ¿Qué mensaje llegó a Ezequías que lo preocupó tanto?
- ¿Qué respuesta le dio Dios a Ezequías por medio de Isaías?
- ¿Cómo libró Dios a Judá de tal amenaza?
- ¿Cómo fue el final de Senaquerib?
Historia
A ti, ________________, te doy esta señal: Este año, y el siguiente, comerán ustedes lo que crezca por sí mismo, pero el ____________ año podrán sembrar y __________, y plantar viñas, y comerán lo que ellas produzcan. Y los sobrevivientes de Judá volverán a echar raíces y tendrán muchos __________. Porque en Jerusalén y en el monte Sión quedará un remanente que se ______________. Esto lo haré yo, el Señor, por mi gran ________.
Por tanto, así dice el Señor acerca del rey de Asiria: “No entrará en esta ____________. No lanzará ninguna ____________ contra ella, ni se enfrentará a ella con ______________, ni levantará contra ella terraplenes. Por el mismo camino que vino, ______________, y no entrará en esta ciudad.
