
Cita bíblica
2 Samuel 11-12
Bosquejo
El rey David era un hombre que amaba sinceramente a Dios. Desde joven confiaba en Él: derrotó a Goliat, compuso salmos hermosos y siempre trataba de seguir los caminos del Señor. Dios lo había bendecido y protegido en muchas batallas. Por eso, el pueblo lo respetaba y lo veía como un ejemplo.
Pero un día, David cometió una muy mala decisión, una de esas decisiones que uno desearía nunca haber hecho. Todo comenzó cuando los soldados de Israel estaban luchando en una guerra lejos de Jerusalén. El capitán Joab, los valientes y también un hombre bueno llamado Urías estaban peleando con esfuerzo por su nación.
Pero David, esta vez, no salió con ellos. Se quedó en su palacio. Una tarde, David vio algo que no debía ver y no cuidó su corazón. Tomó algo que no era suyo y que Dios no le había permitido tomar. Él sabía que estaba mal, pero aun así lo hizo. Ese pecado no solo dañó su relación con Dios, sino que también causó dolor a otras personas. Luego, para intentar que nadie descubriera su error, David trató de esconder la verdad. Mandó llamar a Urías para que volviera del campo de batalla, esperando así arreglar las cosas sin confesar lo que había hecho.
Pero Urías era un hombre fiel, leal y muy noble. Él pensó:
—“¿Cómo voy a disfrutar en casa mientras mis compañeros siguen peleando?”
Y decidió volver al campamento sin aprovechar los privilegios que David quiso darle.
David entonces tomó otra mala decisión: dio una orden injusta que provocó que Urías muriera en la batalla. David pensaba que con eso su error quedaría oculto, que nadie lo sabría.
Pero los ojos de Dios ven todo, incluso cuando creemos que nadie nos observa. Y como Dios amaba a David, no iba a dejarlo hundirse en ese camino de engaño y pecado. Entonces Dios envió al profeta Natán, un hombre valiente que siempre decía la verdad, para hablar con el rey. Natán no llegó gritando ni acusando. Llegó con una historia, porque Dios sabe llegar al corazón.
Natán dijo: “En una ciudad vivían dos hombres. Uno era muy rico y tenía muchísimas ovejas. El otro era pobre y tenía solo una ovejita.
La cuidaba como si fuera de la familia, la alimentaba, dormía junto a él, la amaba mucho. Un día, un visitante llegó a la casa del hombre rico. En lugar de tomar una de sus muchas ovejas para preparar la comida, el rico tomó la única ovejita del hombre pobre y se la quitó.”
David, escuchando esto, se levantó furioso y dijo:
—“¡Ese hombre rico hizo una gran injusticia! ¡Debe recibir un castigo por lo que hizo!”
Natán lo miró directamente a los ojos y con valentía le dijo:
—“David, ese hombre eres tú. Tú tomaste lo que no te pertenecía, y trataste de cubrir tu error haciendo daño a un inocente.”
En ese momento, David sintió en su corazón el peso de lo que había hecho. Ya no podía esconderlo. Ya no tenía excusas. Comprendió que había pecado contra Dios, que había actuado mal y que necesitaba pedir perdón. David bajó la cabeza y dijo con sinceridad:
—“He pecado contra el Señor.”
Natán le explicó que Dios lo perdonaría, porque Dios ama al que se arrepiente de corazón, pero también habría consecuencias, porque cuando hacemos cosas malas, las heridas y daños no desaparecen de inmediato.
David escribió después uno de sus salmos más hermosos, el Salmo 51, donde dice:
“Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.”
Aunque David pecó, Dios no lo abandonó. Dios lo restauró, lo corrigió y lo ayudó a levantarse.
Temas
Dios es fiel y justo para perdonarnos 1 Jn 1:9-10. Nada está oculto ante Dios Heb 4:13. Dios nos llama al arrepentimiento Sal 51:17.
Memorizar
"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad."
1 Juan 1:9
Verdad
Dios aborrece el pecado, no demos pecar. Si lo hacemos debemos arrepentirnos y no encubrirlo. Dios conoce TODO, nada está oculta ente Él. Debemos arrepentirnos inmediatemente que Dios nos perdona y nuestro Señor nos manda "NO PEQUES MÁS".
Ejercicios
- Soy un hijo humilde ante mi Dios.
- Mi Señor me conoce e intercede por mí.
- Si peco, me arrepiento y mi Dios me perdona.
- Soy hijo de Dios, no me agrada el pecado.
Preguntas
- David pecó, ¿qué debió hacer David inmediatamente su corazón le reprendió?
- ¿Qué dice Jesús cuando pecamos? Lee Juan 8:11.
- David creyó que podía ocultar su pecado ¿qué pasó que supo que Dios lo sabía?
- ¿Qué hizo David por fin cuando fué descubierto?
Respuestas
- Sabemos que el pecar el malo, inmediatamente su corazón le repredió debió no pecar y arrepentirse.
- Jesús nos dice que nos perdona, Él mismo no nos condena, NO PEQUES MÁS.
- Dios envió al profeta Natán y al contarle a David una fábula, David condenó el pecado, Natán le dijo qué Dios conocía su pecado.
- Se arrepintió de corazón.
Historia
Este es el ____________ que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas ____________ en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no ____________ la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos ____________ unos con otros, y la sangre de ____________ su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la ____________ no está en nosotros. Si ____________ nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y ____________ de toda maldad. Si decimos que no hemos ____________, le hacemos a él mentiroso, y su ____________ no está en nosotros.
1 Juan 1:5-10 (RVR1960)
Pupiletras
Z S H S U P T U R G Y M Y C G T J N A K A C X V B T H O E I Z E M C S L K E E D S N L N J M S L O H A J K O U F H I F R N U N M A B M Y S E N E M I A K C S U A R W J S M B I P H C N R C N O A I A C L V G I E X I I D I J F M J A C E M A T Q A S S O U O V S F D R C R C T K T G N S W R S W A D E N Q Q D O C Y Z S U R Z P A V O J M D M H K K P P L D A D M S M D K K K D A I F Y M P J R G Q H C
